¿Vivimos en el reinado del contenido? La célebre frase que inunda nuestros timelines de Twitter levanta muchos dolores de cabeza a los redactores, obligados a enfrentar sus instintos de copy con sus conocimientos de SEO en una espiral infinita de sentimientos encontrados.

La realidad es que la redacción optimizada para SEO no es condición suficiente, aunque sí necesaria, para alcanzar los mejores puestos de las páginas de resultados. Ni que decir tiene entonces que tampoco garantiza mayores conversiones. Sin embargo, existen ciertas prácticas que contribuyen directamente al posicionamiento orgánico, pero hay que tener en cuenta que son muchos los factores en juego y que, en el SEO se cumple el principio del holismo: el todo es mayor que la suma de las partes.

La experiencia demuestra que determinadas técnicas de redacción y optimización para SEO funcionan: ayudan a escalar puestos y en consecuencia a aumentar el tráfico, mejorando los resultados. Pero además, funcionan como refuerzo de nuestra reputación online, al fomentar el aumento de la credibilidad y autoridad.

En la serie que iniciamos hoy, basada en este artículo de Nelson Dias, vamos a presentarte 25 tácticas en optimización de la redacción para favorecer tu estrategia de SEO. Aquí van las cinco primeras:

1. Escribir [tomar un café] optimizar

Redacta a tu gusto, di lo que que quieres decir. Deja la optimización para más tarde. El hecho de intentar hacer girar el texto en torno a las palabras claves impide que escribamos con naturalidad e incluso puede llegar a cambiar el verdadero significado de nuestros contenidos.

2. Implicarte, sí, sí, a ti que me estás leyendo. 

Busca la conexión con el lector, piensa en cómo reaccionará mientras lea lo que escribes. La intriga, la sorpresa, la curiosidad e incluso la molestia son puntos de contacto emocional que podemos utilizar como redactores. Aprovéchalos para conectar y hacer que participen en tu contenido. El primer paso es un título que enganche, y una entradilla que mantenga enganchado al usuario.

3. Focus! Ser relevante

Y enfocarse en la temática que nos ocupa. Aunque está bien probar con nuevos contenidos y formatos para conocer a nuestros usuarios, es importante no perder el foco de atención en nuestro tema de interés. Te ayudará a educar a los lectores y a ganar reputación en tu sector, una de las bases de la influencia online.

4. Informar

La información enlatada, los “refritos”… están bien cuando aportamos algún tipo de valor. El usuario te lee porque quiere obtener una información. Si no dices nada, sentirá que ha perdido su tiempo y se frustrará. Esto es aplicable a los ecommerce y los contenidos poco trabajados u orientados directamente a la conversión. No obligues al usuario a buscar información sobre tu producto fuera de tu web, le estarás acompañando a comprarlo fuera.

5. El estigma de las 300 palabras

En realidad no existe una cifra mínima o máxima para la redacción optimizada, pero la experiencia en los últimos años dice que las páginas con 300 palabras o más funcionan mejor. Tiene bastante lógica. El buscador está orientado a la búsqueda de la calidad: la página A describe su producto en 2 líneas, mientras que la página B lo hace en 7.  Siendo todos los demás factores constantes, ¿en cuál es más probable que obtengamos toda la información que necesitamos?

Aquí termina el primer capítulo de esta serie. Ya sabes, si no estás de acuerdo, no te ha gustado o no lo encuentras útil ¡critícanos! Pero si te ha servido, extiende la palabra 😉